Julieta Piñeres es la portada de la Revista Aló
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Julieta Piñeres habló en exclusiva con Aló sobre el precáncer que sufrió y más detalles de su vida

Más serena, madura y plena, la presentadora cartagenera nos revela cómo ha logrado forjar sus sueños y posa, en primicia, luciendo la colección 'Insolenzia Femme' de Textiles Swantex, en las playas de Barú. Además, nos cuenta sobre el precáncer de cuello uterino que sufrió y nos alerta sobre cómo prevenirlo.  Fotos y styling: Víctor Abril. Looks: Insolenzia Femme.   

Por Sandra Real

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Con un convencimiento absoluto, Julieta Piñeres confiesa que cuando era pequeña no entendía por qué la gente la veía bonita. De niña encontraba su nariz muy grande, sus pies extremadamente delgados y su figura endeble y exageradamente alta. Y en su linaje familiar, pese a que hay mujeres bellísimas como la actriz Sofía Vergara, la modelo Toya Montoya o su madre, la exreina Rosa Lila Maya, nunca se hablaba de belleza, ni se alababa ni se criticaba la apariencia física de nadie. Pero lo cierto es que la presentadora cartagenera, quien también es antropóloga, es dueña de una belleza natural irrefutable. La armonía entre gracia, elegancia, encanto y sobre todo carisma la hacen única.

Siempre con un estilo fresco y personal, debido a su vasta experiencia como una de las modelos más importantes del país, ella puede lucir con la misma elegancia un vestido largo con tacones de vértigo, como los shorts de jean y la camiseta blanca que lleva hoy. Sentada descalza en el sillón de su casa en Cartagena y tomándose una taza de café (con leche de almendras), sin gota de maquillaje y luciendo una piel preciosa, revela que detrás de su sonrisa generosa están sus ocupaciones como mamá, como esposa, como empresaria, pero actualmente nada la inquieta, nada interrumpe su ritmo ‘tranqui’ para hablar y moverse.

Con frescura confiesa que, a sus 38 años, vive una época de plenitud y le gusta. “Y no porque le importe a uno todo un carajo, sino porque uno deja de afectarse por pendejadas, deja de ser tan trascendental porque al final, no pasa nada. Uno se estresa mucho, especialmente las mujeres. Hay que vivir en el aquí y en el ahora y en este momento solo estoy pensando en mi día junto a mi hija Olivia y en el correcorre que se me viene esta tarde…”.

Hace unos días tomamos las fotografías para esta portada en las playas de Barú, en Cartagena. Allí, junto a un mar tranquilo y en una arena suavecita, Julieta se enfundó en la nueva colección ‘Insolenzia Femme’, la propuesta de Textiles Swantex, que se aventura en el universo swimwear, la cual mostramos en esta edición en primicia. Y Víctor Abril, el reconocido estilista y fotógrafo y amigo del alma de Julieta, fue quien capturó estas imágenes en las que vemos a una mujer plena, feliz en su piel, llena de aprendizajes, de momentos malos y buenos, pero que hoy vive valorando y agradeciendo todo…

¿Cómo describes a la Julieta de hoy en día?

Desde hace un tiempo me siento una mujer más madura, ya no me angustia tanto lo que la gente piense, soy menos exigente conmigo misma y me tengo mucho más cariño por lo que soy, por lo que he logrado, porque a los 20 años uno idealiza muchas cosas, pero la vida termina gestándose gracias a las pequeñas decisiones que uno tomó, que no todas son buenas, pero es lo que uno ha construido y lo ha hecho de la manera más honesta. Eso es, también, saber que hay cosas que se lograron, cosas que no, pero sentirme en paz con eso me hace sentir plena, me gusto más y me quiero más.

¿No siempre te quisiste tanto?

Crecí con mujeres tan lindas que en mi familia la belleza no se exaltaba, no se aplaudía. Yo sabía que era muy alta, eso sí, y fui muy consciente de eso porque era una cosa casi que deforme, me molestaba y, bueno, finalmente me animé y, contra todo pronóstico, logré preservar mi carrera de modelo. Logré que navegara conmigo durante toda la vida y gesté una carrera en un momento en que Colombia tenía muchísimas oportunidades en esa industria, donde las ferias eran por todo el país, donde Colombia se estaba abriendo al mundo, donde los diseñadores estaban formándose, entonces fue un momento muy bonito. Empecé a los 15 y por lo menos hasta los 35 lo hice y fue superbonito, aunque no fue fácil…

¿Por qué?

Porque no siempre me iba bien, no siempre era la preferida de los diseñadores, no siempre tenía portadas, no era una carrera de “ay, me descubrieron, me fui a la fama y mi vida cambió de un día para otro”, porque yo no fui reina, ni fui a un reality ni hice nada de las cosas para que uno estuviera en el ojo de la gente para tener reconocimiento. Yo simplemente trabajé y trabajé, despacio, pero constante.

¿En este punto, después de que has disfrutado plenamente el ser mamá, no se te pasa por la cabeza darle un hermanito a Olivia?

Yo tomé la decisión de tener una sola hija hace poco. Durante los últimos años sí soñé con darle un hermano, pero honestamente en este momento de mi vida siento que ya no. Ya no lo estoy buscando y es una decisión tomada. Tuve un embarazo muy complicado, de alto riesgo y estuve acostada por 5 meses.

¿Por qué, Juli?

Me enfermé del virus del papiloma humano estando vacunada. Eso fue hace muchísimo tiempo. No era juiciosa con mis citologías en ese momento y cuando me enteré, ya la enfermedad me había avanzado a un precáncer… Creo que tenía por ahí 26 años.

¿Cómo te diste cuenta?

Me di cuenta porque me hice una citología después de un año que no iba y me llamaron de la clínica corriendo al siguiente día, que me fuera para allá. Fui, me hice otro examen, me dieron el diagnóstico, afortunadamente me hicieron una cirugía donde me quitaron lo que estaba infectado.

¿Te tuvieron que hacer más tratamientos?

No, al quitar lo que estaba infectado, porque era un precáncer, mi cuello uterino quedó chiquitico. Mi cicatrización no fue buena y tuve problemas para el embarazo.

¿Te costó quedar embarazada?

No necesité tratamientos ni nada; me puse muy juiciosa cuando decidí tener un hijo y me demoré unos 8 meses en quedar embarazada. Pero en cuanto el bebé empezó a crecer, empezó a pesar mucho; tenía apenas cuatro meses, pero para mi cuello uterino era muy pesado, entonces cuando me hice la ecografía se estaba saliendo. Entonces mi doctor, que es un ángel, me dijo “¿Qué quieres hacer? ¿Intentas otra vez o te salvo este bebé con todos los riesgos y todo lo que te va a tocar hacer?”, y yo tomé la decisión de salvarlo.

¿Fue muy duro tu embarazo?

Me acosté, me amarraron el bebé y me acosté cinco meses a esperar. Esos cinco meses fueron muy angustiosos porque hay riesgo de infecciones, de trombos, de una cantidad de cosas. Todos esos sustos los tuve, muchas cosas, fue muy estresante y finalmente tuve a Olivia y gracias a Dios nació bien y ha sido una niña en medio de todo supersana…

¿Olivia te pide un hermano?

Ella me dice que le habría gustado tener una hermana mayor y le dije “bueno, Oli, eso sí, imposible”. Descartando eso, siento que sí le da duro a veces. Este año me dijo varias veces que todo su curso tenía hermanos y ella era la única que no, entonces creo que para ella no es tan fácil, pero uno viene a la vida a caminarla de diferentes formas y lo tendrá que entender más adelante.

¿En este momento cómo estás de salud? ¿Has seguido haciéndote los chequeos?

Perfecto todo. Gracias a esa cirugía que me hicieron lograron quitarme todo lo que estaba infectado en ese momento. Después tuve control con biopsias y todo, y todo salió bien, gracias a Dios. Yo lo cogí a tiempo, hice todo lo que tenía que hacer, nunca tuve una recaída ni ningún riesgo de volver a estar en contagio de ningún tipo. Quiero ser muy insistente en que si yo no me hubiera hecho esa citología o no hubiera tenido esa conciencia de ‘no me la hice hace tanto tiempo, debo hacérmela’, probablemente nunca hubiera podido ser mamá y hubiera tenido complicaciones muy grandes y pude salvar mi cuello uterino, aunque sea un poquito…

Como mujeres, debemos estar muy pendientes del tema…

¿Sabes qué pasa?, que eso es una enfermedad muy complicada porque te puede dar… o sea, es una cosa de transmisión sexual, pero ni siquiera puede ser tu pareja de ahora, sino que alguien te pudo haber contagiado hace mucho tiempo y sale después. A veces no la detectan en una citología, sino ya en varias… o sea, es complicado. Y yo estaba vacunada, pero lo que me dicen es que probablemente me infecté antes de la vacuna, y como uno tiene 25 o 24 no estaba tan… Yo creo que cuando me hice la cirugía ya tenía como 28… digamos que uno no está tan pendiente del tema médico.

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